jueves, 9 de octubre de 2008

Perdón por el pisotón

Aún recuerdo mis Pumas Romay, no sé muy bien en qué año me las regalaron mis padres, pero me sentía el tío más feliz del colegio. Salía al patio “del licen”, poco cuidadoso con sus canastas de hierro aferradas a la pared ¿verdad Sanguino?, y entraban todos los ganchos que me tiraba desde la esquina. Eran mágicas.

Después vinieron las Reebok The Pump, con su sistema de inflado de lengüeta, cuando se me quedaron pequeñas las destripé y me di cuenta que servían para lo mismo que atarse bien fuerte los cordones, pero te posicionaban como un “pro” de las zapatillas del fenómeno del momento en Cáceres, el baloncesto.

Luego llegaron otras y ninguna como aquellas, dicen que el primer amor nunca se olvida y que te pasas el resto de relaciones comparándolo con aquel que recuerdas casi en blanco y negro.

Siguiendo el símil, se puede decir en mi caso que he pasado una época de sequía y barbecho -a dos velas con el fenómeno sneaker-, pero el verano de 2008 en el Telefónica Madrid Arena, con la selección española de basket delante, un buen tipo, amante del baloncesto me hizo res
urgir el amor oculto que todos llevamos dentro por unas buenas zapatillas de baloncesto.¡Gracias MilHood!






Aún te preguntarás de qué va este tío y yo no seré capaz de responderte, pero vamos a ir aprendiendo juntos a amar a ese objeto de culto.

Vamos a conocer las preferencias de los jugadores de nuestro club, los compromiso publicitarios de muchos de nuestros ídolos, los modelos más exclusivos que están al alcance de muy pocos y qué hace a un chico de la cantera decidirse por unas u otras zapas.

No me imaginaba la cantidad de sitios en internet e incluso revistas americanas, que ya tienen edición en castellano, que tratan con especial mimo todos las dimensiones que encierran las zapas; el diseño, la composición, la tecnología, la historia, la publicidad…Todos ellos van a ser mi fuente de inspiración y de copia y pega, (siempre pondré la fuente) para este post.

En las calles de Estados Unidos son símbolo de distinción, incluso lamentablemente han sido objeto de más de una muerte, en los cielos de las grandes ciudades aparecen colgadas de los cables de la luz, (una leyenda urbana que ya contaremos) y en el armario de muchos “fashion victims” su principal pieza para combinar con un pantalón Dolce &Gabanna collection; y ahora en la web del Cáceres 2016 Basket son el punto de banal anécdota que aportaré desde mi humilde post. Simplemente zapatillas.


Una cosa más (viene la parte de peloteo) gracias a la gente del club que es capaz de escuchar todo tipo de propuestas, desde la resurrección del baloncesto hasta el olimpo de las zapatillas, pasando por la creencia en el ascenso que llegó.
En especial a Jordi, crack, en esa labor polivalente, guerra de guerrillas en la que te mueves, te prometo que vamos a tener las mejores fotos de equipo de toda la FEB, y a Piti, porque su sinceridad es la que da valor al proyecto y esa sinceridad es la misma que creyó en nosotros.